Vivimos en un mundo en el cual la búsqueda de un bienestar integral y una felicidad posible, es decir humana, han dejado de ser opcionales para convertirse en casi indispensables. Esto lo vemos reflejado no solamente en las coordenadas culturales que atraviesan nuestro tiempo social sino también en las propuestas socio políticas con que se pretende llegar a la gente. Por eso es necesario conceptualizar adecuadamente este bienestar y esta felicidad, sacarlos del marco abstracto o utópico para puntualizar cuales son las condiciones que se deben trabajar para alcanzarlos y cuales son los obstáculos que hay que remover para evitar estancamientos y frustraciones.
Es acerca de ellos de los que vamos a hablar en nuestra charla. Y un lugar fundamental donde generar y desarrollar este proyecto es el núcleo familiar y naturalmente la relación padres hijos. Porque es en esa relación que hace a la identidad y la autoestima de un sujeto donde se dibujaran las metas que tienen que ver con el interés y el amor por la vida y dónde se edificará la tabla de valores que sea soporte de ese itinerario. Trabajaremos la noción de armonía, autenticidad, libertad, esfuerzo, imaginación y placer. ¿Qué significan y cómo se articulan? ¿Cómo quedan incluidos en el diálogo generacional que hace al crecimiento de un hijo? ¿Cómo están impresos en el paisaje que hemos diseñado hoy los supuestos adultos? Haremos también hincapié en la noción de dar, de generosidad y en la capacidad de reconocer al semejante como premisas para construir esta amistad cívica que hace a una sociedad sana.
Subrayaremos también como enfrentar ese obstáculo clave en el desarrollo de las relaciones humanas que es la envidia. Sus causas y consecuencias. En último término marcaremos la oposición entre una sociedad creativa y que goza de un bienestar integral de otra que padece la violencia y la frustración. |