Una madre sostiene el corazón de su hijo para siempre |
“Mamá ¿Vos cuando eras chica, qué querías ser cuando fueras grande?”. Así comenzaba una larga e interesante charla con mi hijo menor, de 8 años. Por supuesto respondí a su pregunta y le pregunté a él, que quisiera ser. No voy a entrar en detalles sobre la conversación ya que es algo íntimo entre él y yo pero si quisiera contarles cómo terminó esta exquisita conversación: “Qué raras somos las personas, cuando somos chicos que-remos ser grandes y cuando somos grandes queremos ser chicos”
¿Qué decir frente a esta afirmación tan contundente y que me enfrentó a una profun-da reflexión?
Primero pensé que él tenía razón. Después comencé a recordar los sueños de la infancia que respondían a su pregunta inicial. Todos ellos estaban unidos a ideales, a valores: “quiero ser bombero”, “cuando sea grande voy a tener muchos hijos”, “yo quiero ser como mi papá o como mi mamá”, “quiero ser maestra para enseñar a los chicos a leer y escribir”, “yo voy a ser doctor”. Así se iban sucediendo en mi cabeza respuestas propias, de amigos, primos y de mis hijos mayores. Afirmaciones que todos los chicos hacíamos con gran entusiasmo pensando en un futuro repleto de curiosidades y misterios que nos atraían: “ser grandes”.
Habiendo celebrado hace poco el día del niño y teniendo que ver las propagandas que nos apabullaron ofreciéndonos todo tipo de regalos, desde los más sofisticados hasta los más inútiles, me pregunto por mis hijos y por los niños en general. ¿Con qué sueñan nuestros hijos? ¿Qué querrán ser cuando sean grandes? ¿Qué es lo que realmente necesitan para animarse a pensar en un futuro que los ilusione?
Me animo a afirmar que tienen sueños igual que todos los niños del mundo y que tienen en su cabecita planes muy grandes como ser arquitectos, papás, ingenieros, veterinarios, mamás, maestras, policías… Pero a la vez viven en un mundo lleno de tenta-ciones materiales a las que estamos todos expuestos y donde ellos son los más vulnerables.
¿Qué regalarles entonces a nuestros niños? A los que “tienen todo” y a los que “nada tienen”. A esta altura vuelvo a recordar aquella conversación con mi hijo: “Sabés mamá ¿qué pasa? Cuando tenés una cosa, querés otra, después otra y siempre más. Así nunca disfrutás nada y sos infeliz”. ¡Qué palabras! Disfrutar, infeliz. Creo que aquí está la clave. Nuestros niños necesitan disfrutar de su infancia para ser felices. Niñez es sinónimo de juego, inocencia, ilusión, risas y lágrimas, cuentos, canciones, aventuras, aprendizaje, miedos y esperanzas, el ratón Perez, Papá Noel, los reyes mayos, el conejito de Pascua.
Me niego a rendirme frente a esta triste afirmación que leí hace un tiempo: “Los chicos ya no esperan a Papá Noel para conseguir el regalo soñado porque basta un puchero para conseguirlo de sus padres culposos. Padres que al mismo tiempo que dan ese regalo les quitan a sus hijos la posibilidad de soñar”.
En este “Día del niño” regalemos a nuestros hijos la oportunidad de disfrutar de su niñez para ser felices. Cada padre y madre sabrá cómo hacerlo pero no les neguemos la posibilidad de soñar.
Jugar, reír, emprender aventuras, llorar, aprender juntos. Por qué no animarnos a ser por un día aquellos niños que fuimos y repetir: “Cuando sea grande quiero ser...”.
Prof. M. Pía del Castillo
Fundación Proyecto Padres
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Parte de la Solución
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Vemos con agrado que muchas de las problemáticas que venimos denunciando desde hace siete años en todo el país, hoy están en el foco de atención de la opinión pública por impulso del Gobernador Scioli.
La Fundación hace dos años comenzó una campaña llamada "Para que el exceso no mate la diversión de nuestros hijos, es tiempo de actuar" la misma tiene como objetivo la toma de conciencia sobre este tema. Seguimos solicitamos firmas para que la problemática de la nocturnidad se ordene y para que los padres seamos principales protagonistas de este cambio.
Señor Gobernador lo felicitamos por la iniciativa, cuente con nuestro aporte y alianza, seguramente compartirá junto a nosotros que mejores padres, mejores hijos, mejores argentinos, es mucho más que la misión de la Fundación, es la Argentina que todos soñamos.
A la opinión pública:
De acuerdo con la experiencia de la Fundación Proyecto Padres y las lamentables noticias que son de público conocimiento acerca de la problemática de la diversión adolescente, se elabora la siguiente propuesta:
Los padres firmantes establecemos nuestra voluntad de contener a nuestros hijos y afianzar su formación a través de la revalorización de pautas de conducta y convivencia acordes a los valores que deseamos transmitirles como primeros responsables de su educación.
La gravedad del problema planteado y la oportunidad de liderar este cambio como padres hace que nuestro protagonismo sea necesario. Sabemos que solos no podemos, por lo que hemos decidido solicitar la colaboración y el apoyo de nuestras Instituciones, de los medios de comunicación y de la sociedad en su conjunto.
Estamos convencidos de que a través del control y del cumplimiento de la normativa vigente, y de las modificaciones que hicieran falta para adecuarlas a la realidad de hoy lograremos un sistema de hábitos y costumbres que favorezcan la formación de niños y adolescentes sin amenazar el objetivo de reunión y re-creación propias de la edad.
Entendemos que los hábitos no pueden modificarse en forma inmediata, por ello, nuestro objetivo es lograr el abordaje de tres puntos fundamentales:
1) Horario de inicio de la actividad nocturna.
2) Expendio de bebidas alcohólicas a los menores de edad.
3) Edad necesaria para adquirir el registro de conductor y el acompañamiento de los padres durante los primeros meses.
Para el cumplimiento de nuestro objetivo, solicitamos:
1) Adelantar el horario para los ingresos a los lugares bailables, evitando así horas de “La Previa” (que son las que anteceden al ingreso al pub o boliche, utilizadas para ingerir bebidas alcohólicas en kioscos o domicilios).
2) Reclamar a las autoridades la estricta aplicación de la ley nacional 24.788 en cuanto prohibe la venta de alcohol a menores (art. 1°) y sanciona la venta de alcohol en exceso (arts. 7° y 15°) con pena de prisión, para el caso de producirse lesiones graves o la muerte inclusive, de los jóvenes.
3) Establecer que el registro de conducir se conceda al cumplir los 18 años de manera uniforme en todo el país, y que los padres acompañen obligatoriamente a sus hijos durante los primeros meses de otorgado.
Entendemos que como sociedad debemos recuperar valores perdidos y para eso hay que comenzar a girar la rueda para sanar el desinterés y la desidia que tanto afectan y deprimen la posibilidad de una vida social sana. Queremos invitarlos a dar el primer paso.
Este grave problema que hoy está cobrando la vida de muchos jóvenes es un desafío que nos espera como padres y como argentinos conscientes de que el compromiso presente augura un país en donde valga la pena vivir.
Está en nosotros, en las instituciones educativas y en nuestros gobernantes hacer realidad el desafío: “Mejores padres, mejores hijos, mejores argentinos”.
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Premio "Hacia una empresa familiarmente responsable" |
La Fundación Proyecto Padres lanzó el miércoles 2 de septiembre el Premio "Hacia una empresa familiarmente responsable". La iniciativa cuenta con el respaldo académico del Centro Standard Bank Conciliación Familia y Empresa del IAE Business School.
Se premiará el compromiso que las empresas e instituciones del tercer sector, y de la administración pública asumen a favor de la conciliación de la vida familiar y laboral de sus empleados, destacando las mejores prácticas y los líderes comprometidos con la gestión de empresas familiarmente responsables. El jurado está conformado por: Sergio Bergman, Bea Pellizzari, Santiago del Sel, José Luís Gómez López Egea, Mireia Las Heras, Manuel Solanet, Cristián Conen y María Amalia Caballero.
Si le interesa leer las Bases Haga Click Aquí (PDF)
Si le interesa bajar el Formulario Haga Click Aquí (PDF)
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